El Club

La Universidad Nacional jugaría la Copa Sudamericana con grandeza y la perdería de igual forma pero con polémica de por medio ante un equipo del Boca Juniors muy complicado en el Estadio de la Bombonera en Argentina en el año del 2005.

El camino de Pumas a la final sería primero ante TheStrongest de Bolivia al cual eliminarían por marcador global de cuatro goles contra tres. Después enfrentarían al siempre difícil cuadro del Corinthians brasileño a quien eliminarían por marcador de cuatro goles contra dos y finalmente se enfrentarían en las semifinales al equipo argentino del Vélez Sarsfield a quienes humillarían por cuatro goles contra cero con un hat trick del “Barullo” Marioni.

En el transcurso de la copa sudamericana, sería sustituido Hugo Sánchez como técnico del cuadro del Pedregal, llegando al cargo un icono de Pumas, Miguel España.

La Universidad Nacional enfrentaría en la final al siempre complicado cuadro del Boca Juniors. Pero no todo sería miel con hojuelas, antes de iniciar el compromiso, ya existía en el ambiente, un dejo de dudas por parte de la Conmebol, al cambiar sin sentido las reglas preestablecidas para el torneo, argumentando que el gol de visitante valiera por dos. Esa norma tuvo vigencia para las anteriores etapas de la Sudamericana, pero para la final el reglamento era claro: remarcaba que el tanto afuera de casa valía doble "excepto en las finales", donde la definición en caso de empate en puntos era por el mayor saldo de goles.

“Es una historia típica del fútbol sudamericano, bien lejana al organizado y serio fútbol europeo" mencionaba el diario el “Clarín”. No sólo se dio ese cambio de último minuto, sino que además, se cambió la fecha y sede para la final, del 14 al 18 de diciembre, dándole ventaja al club bonaerense de recuperarse de sus partidos de la liga argentina.

En el partido de ida, ante un espectacular y pletórico Estadio Olímpico Universitario México 68, Boca Juniors adelantaba los cartones con gol de Rodrigo Palacio. Los Pumas y su afición rugían con todo y se fueron al frente. En un pase a Joaquín Botero definiría magistralmente venciendo al portero Abbondanzieri empatando los cartones. La Universidad Nacional pudo haber goleado al club del barrio de la Boca pero lamentablemente sus artilleros no estuvieron finos al momento final. La polémica comenzaba a cerrar el círculo, el árbitro, Jorge Larrionda, no marcaría un gol legítimo el segundo tiempo a favor de las Huestes Doradas del Pedregal. El partido quedaba empatado a un gol.

La vuelta como se mencionó con anterioridad se trasladaba a otra fecha, dándole ventaja al cuadro argentino y sacando de ritmo al cuadro mexicano, pero eso no impediría a los Pumas jugarle de tú a tú a uno de los cuadros más poderosos de la Argentina en su propia cancha.

Iniciaba la final de vuelta con un espectacular ambiente en el Estadio de la “Bombonera” y el equipo de Boca Juniors se iba con todo al frente, a terminar de una vez por todas, el compromiso ante unos Pumas con mucho Orgullo y Corazón. Al minuto 31 el equipo local se iba al frente en el marcador con gol de Martín Palermo. Pumas tomaría el balón y lo cosechado traería los frutos en el segundo tiempo, cuando Botero mandaba un centro dentro del área y el balón pegaba en la mano de un contrario, marcándose la pena máxima que cobraría perfectamente Bruno Marioni para decretar el uno por uno.

Minutos más tarde Pumas pudo ganar el partido, pero el balón simplemente no quiso entrar, cuando un obús de Leandro Augusto pegaba en el travesaño. Después el circulo de la polémica se cerraba, cuando faltando unos minutos para terminar el encuentro, en un mano a mano entre Iñiguez y el “pato” Abbondanzieri, éste último, fuera del área, impedía con la mano que el balón pasara, y se decretara el gol. Todo indicaba que sería expulsión, pero el árbitro Amarilla, le sacó solamente el cartón preventivo ante la molestia de los Universitarios. Cuanto traería esa decisión al final del cotejo cuando llegaban a los tiros de Penal.

Abbondanzieri es uno de los porteros que mejor ataja los tiros de penal, y se mostró al detener varias ejecuciones de los del Pedregal, para finalmente ser quien decretara el gol del triunfo en la muerte súbita, dando a los de Boca la Copa Sudamericana. No conforme con esto, la Conmebol, le otorgaría la distinción, de jugador del partido, para sorpresa de todos, pues todo fue en plena falta de Fair Play.

Los Pumas terminarían segundos de esa copa sudamericana. Fueron de los equipos más goleadores y Marioni terminaría como líder de goleo. La derrota fue dolorosa, más por las cuchilladas que le propinaron en cuanto a la reglamentación y evidente apoyo al equipo sudamericano que en cuanto a lo futbolístico, porque a nuestro parecer y al de muchos diarios deportivos, la Universidad Nacional se llevó los honores. Boca Juniors fue el Campeón, pero fue un título bastante manchado.