LA OPINIÓN AZUL Y ORO | Clausura 2017
LaUdeM




El corazón de un seguidor de Pumas es tan caliente como el mismo sol. Lanzamos improperios contra nuestros propios jugadores porque queremos verlos defender esta hermosa playera con la vida misma. Cuando algo no anda bien en el equipo, el seguidor de Pumas lo reconoce al instante. El sábado contra Tigres fuimos testigos de que en el club hay muchísimas cosas que mejorar.

Ya con la cabeza más fría, podemos analizar mejor la situación. Culpamos a Palencia por la derrota tan estrepitosa. Es una realidad que el estratega no ha aprendido a jugarle a un equipo con la envergadura de los de la UANL. Las distancias entre un cuadro y otro son enormes, claro, si hablamos de cuentas bancarias, pero creo que la principal diferencia es la mentalidad de uno y otro individualmente hablando.

Mentalmente el trabajo de Ricardo Ferretti ha sido mejor que el impuesto por Palencia. La determinación entre un jugador y otro es enorme. Cuando vemos a Pizarro enfrentar a un rival como Escamilla inmediatamente podemos apreciar el coraje entre uno y otro. Cuando vemos definir a Damm a comparación de Cortés, hay una distancia abismal y así podemos seguir elemento por elemento y Pumas solamente ganaría, tal vez con Matías Britos y Nicolás Castillo.

En el futbol vale más la determinación que el dinero. Los jugadores de Pumas no creen en sus cualidades futbolísticas. Son superados mentalmente y eso se ve reflejado en el terreno de juego. Palencia podrá trabajar lo que quiera durante la semana, pero si no logra hacer creer a sus jugadores que son capaces de ser mejores que cualquiera, el trabajo semanal valdrá lo que el peso frente al dólar.

Sin embargo, Palencia no es totalmente culpable. Sus jugadores deben comprometerse mucho más. Son oportunidades que no vuelven. Verón cumplió con creces, pero la edad ya le gana. Cortés se quedó como una bonita promesa y Van Rankin nunca debió vestir la camiseta del Gran Puma Dorado. Escamilla, Mendoza y Gallardo deben aprovechar cada segundo o perderán una oportunidad que muchos quisieran tener.

Palencia podrá declarar ante los medios de comunicación que su equipo juega bien sólo por cubrir las apariencias, pero vive en un mundo feliz y el soma ya surtió efecto. La realidad está frente a él y le está dando con todo. Pumas puede aún clasificarse a la liguilla porque el campeonato da esas facilidades, pero con esa mentalidad no avanzará más allá de la primera ronda.

Pumas y su directiva deben entender que el fútbol mexicano dejó de ser, desde hace mucho, una plataforma para que las fuerzas básicas de los equipos tengan muchas oportunidades de debutar. Claro, lo pueden hacer, pero a cuentagotas. Pumas, si quiere competir, tiene que invertir en materia prima de excelente calidad. Tigres lo muestra perfectamente.

Palencia al igual que Guillermo Vázquez, Mario Carrillo, José Luis Trejo, etc. hacen e hicieron lo que pueden y pudieron con lo que les dio la directiva auriazul. Diferente sería si tuvieran elementos con los que cuenta Tigres, ahí si podríamos criticar de forma exagerada al entrenador actual o a cualquiera.

Es tiempo de invertir, es tiempo de abrir la cartera la cual no sólo ayudará al primer equipo, sino al desarrollo integro de la “cantera”, quienes necesitan ejemplos con quien poder cobijarse y aprender. Es tiempo de limpiar la sangre auriazul, es tiempo de renovar, El Club Universidad lo demanda.

El futbol es de momentos y en la época actual les pertenece a los felinos del norte. Ellos analizaron su situación y trabajaron por hacer los que ahora es su equipo. Pumas tiene que hacer lo mismo. Tiene que reflexionar y analizar escrupulosamente las necesidades la institución demanda para regresar a los primeros planos del fútbol nacional.

Pumas es un club grande por sus campeonatos, por su afición, pero sobre todo por el esfuerzo y mística que siempre les ha caracterizado. Pero Ares de Parga debe dejar de llorar por dinero y comenzar a invertir. Han demostrado que pueden traer buenos elementos para el club. Si no lo hace ahora, su gestión será igual o mucho más mediocre que anteriores. La decisión de ser exitoso o un fracaso la tiene, en este momento, el presidente del Club Universidad Nacional. ¿cuál será su elección?





RESUMEN DEL PARTIDO...